La potencia de carga depende de tres límites
Un cargador de más potencia no siempre carga el coche más rápido. La potencia real de carga queda limitada por el menor de tres valores: lo que admite el coche en corriente alterna, lo que puede proporcionar tu instalación eléctrica y la potencia disponible en ese momento.
Por ejemplo, si instalas un cargador capaz de entregar 22 kW pero tu coche solo admite 11 kW en corriente alterna, el coche cargará como máximo a 11 kW. Y si además tu instalación solo puede suministrar 7,4 kW, ese será el límite real.
No elijas la potencia del cargador de forma aislada. Primero comprueba qué admite el coche, qué tipo de suministro tienes y cuánta energía necesitas recuperar normalmente entre una carga y la siguiente.
3,7, 7,4, 11 o 22 kW: diferencias
En instalaciones domésticas, estas son algunas de las potencias más habituales. La ITC-BT-52 contempla escalones normalizados próximos a estos valores tanto para alimentación monofásica como trifásica.
| Potencia | Suministro habitual | Energía en 1 hora | Ejemplo a 18 kWh/100 km |
|---|---|---|---|
| 3,7 kW | Monofásico | ~3,7 kWh | ~20 km |
| 7,4 kW | Monofásico | ~7,4 kWh | ~40 km |
| 11 kW | Trifásico | ~11 kWh | ~60 km |
| 22 kW | Trifásico | ~22 kWh | ~120 km |
Los kilómetros son solo una referencia calculada con un consumo de 18 kWh/100 km. La autonomía recuperada dependerá del consumo real del vehículo y existen pérdidas durante la carga.
Primer límite: qué potencia admite tu coche en corriente alterna
El primer dato que debes comprobar es la potencia máxima de carga en corriente alterna o AC de tu vehículo.
El cargador doméstico proporciona corriente alterna, pero es el cargador embarcado del propio coche el que la convierte para cargar la batería. Por eso, aunque instales un wallbox capaz de proporcionar más potencia, el vehículo no superará su límite de carga AC.
Por ejemplo, si tu coche admite como máximo 7,4 kW en AC:
- con un cargador de 3,7 kW podrá cargar hasta aproximadamente 3,7 kW;
- con uno de 7,4 kW podrá aprovechar toda su capacidad;
- con uno de 11 o 22 kW seguirá limitado por el vehículo.
Antes de elegir la potencia, busca este dato en la ficha técnica de tu modelo. No lo confundas con la potencia máxima de carga rápida en corriente continua.
Las cifras de 50, 100, 150 o más kW que suelen anunciarse para carga rápida corresponden normalmente a corriente continua. No indican a qué potencia podrás cargar ese mismo coche en un cargador doméstico de corriente alterna.
Segundo límite: monofásica o trifásica
El siguiente paso es comprobar qué tipo de suministro eléctrico tienes.
En una instalación monofásica a 230 V, una potencia habitual de recarga es aproximadamente 7,4 kW a 32 A. Para potencias como 11 o 22 kW se utiliza normalmente alimentación trifásica.
La ITC-BT-52 contempla para viviendas unifamiliares escalones normalizados de 3,68 y 7,36 kW en monofásica, entre otros, y de aproximadamente 11 y 22 kW en trifásica.
Esto no significa que debas modificar tu suministro simplemente para instalar el cargador más potente. Hay que valorar primero si tu coche y tus hábitos realmente necesitan esa velocidad adicional.
Tercer límite: la potencia disponible en tu vivienda
Que el cargador pueda entregar 7,4 kW tampoco significa que tenga que utilizar siempre esos 7,4 kW.
La vivienda y el coche comparten una capacidad eléctrica limitada. Cuando funcionan al mismo tiempo el horno, el aire acondicionado, la vitrocerámica u otros consumos importantes, queda menos potencia disponible para cargar el vehículo.
Para gestionar esta situación existe el control dinámico de potencia. El sistema mide el consumo de la vivienda y adapta automáticamente la potencia destinada al coche en función de la energía disponible.
Por ejemplo, el cargador puede aumentar la carga cuando el consumo doméstico es bajo y reducirla temporalmente cuando otros equipos demandan más potencia.
Esto puede permitir aprovechar mejor la potencia contratada y, dependiendo del caso, evitar aumentarla únicamente para cargar el coche.
Si quieres entender cómo afecta la carga al consumo mensual, consulta nuestra guía sobre cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa.
¿Cuánta potencia necesitas según los kilómetros que haces?
Para elegir la potencia es más útil preguntarte cuánta energía necesitas recuperar habitualmente que calcular cuánto tardaría el coche en pasar del 0% al 100%.
Puedes estimar la energía consumida con esta fórmula:
Kilómetros recorridos ÷ 100 × consumo del coche en kWh/100 km
Supongamos un coche que consume 18 kWh/100 km.
| Uso diario | Energía a recuperar | A 3,7 kW | A 7,4 kW |
|---|---|---|---|
| 30 km | 5,4 kWh | ~1 h 30 min | ~45 min |
| 60 km | 10,8 kWh | ~3 h | ~1 h 30 min |
| 150 km | 27 kWh | ~7 h 20 min | ~3 h 40 min |
Son tiempos teóricos que no incluyen pérdidas ni posibles limitaciones del coche o de la instalación, pero sirven para ver algo importante: muchos usuarios no necesitan cargar a la máxima potencia disponible para recuperar durante la noche los kilómetros realizados durante el día.
¿Necesito entonces un cargador de 7,4 kW?
Puede ser una opción muy adecuada en muchas instalaciones monofásicas, pero no existe una potencia correcta para todos.
Un cargador capaz de entregar hasta 7,4 kW puede tener sentido incluso si normalmente cargas a menos potencia. Si dispone de regulación y gestión dinámica, puede adaptar su funcionamiento a la potencia disponible y darte margen si tus necesidades cambian.
Pero si tu coche admite poca potencia en AC, haces pocos kilómetros al día o tu instalación tiene otras limitaciones, una potencia menor también puede cubrir perfectamente tus necesidades.
¿Cuándo tiene sentido cargar a 11 kW?
Los 11 kW pueden tener sentido cuando dispones de suministro trifásico, el coche admite esa potencia en corriente alterna y realmente necesitas recuperar energía con mayor rapidez.
Por ejemplo, puede ser interesante cuando realizas muchos kilómetros, dispones de poco tiempo entre usos del vehículo o quieres preparar la instalación pensando en necesidades futuras.
No obstante, tener trifásica no significa automáticamente que debas instalar 11 kW. La decisión sigue dependiendo del vehículo, la potencia disponible y el uso real.
¿Y un cargador de 22 kW?
En una vivienda particular es una necesidad mucho menos habitual. Para aprovechar 22 kW necesitas una instalación trifásica preparada para ello y, además, un vehículo capaz de aceptar esa potencia en corriente alterna.
Puede tener más sentido en determinados entornos con una necesidad elevada de rotación o varios vehículos, pero no debe elegirse simplemente porque sea la opción más potente.
¿Qué cambia si tienes placas solares?
Con autoconsumo, la potencia máxima deja de ser el único criterio. También puede interesarte que el cargador sea capaz de modular la carga para aprovechar la producción solar disponible.
Si quieres profundizar en esta configuración, consulta nuestra guía sobre cómo cargar un coche eléctrico con placas solares.
Podemos revisar tu coche, tu instalación eléctrica y tus hábitos de uso para dimensionar correctamente el punto de recarga en Sant Just Desvern.
Pedir presupuesto sin compromiso →Resumen: cómo elegir la potencia
- 1Comprueba la potencia máxima de carga AC que admite tu coche.
- 2Comprueba si tu suministro es monofásico o trifásico.
- 3Calcula aproximadamente cuánta energía necesitas recuperar cada día según tus kilómetros.
- 4Valora la potencia disponible en casa y si te interesa instalar gestión dinámica de potencia.
¿Y después de elegir la potencia?
La potencia es solo una de las decisiones. También tendrás que valorar la gestión dinámica, la compatibilidad con placas solares, si prefieres cable integrado o toma, la conectividad, la programación y otras funciones.
Para eso hemos preparado una guía específica sobre qué cargador de coche eléctrico elegir para casa. Así puedes separar dos decisiones distintas: primero cuántos kW necesitas y después qué cargador encaja mejor contigo.
Si prefieres que lo revisemos por ti, podemos coordinar en Sant Just Desvern una instalación adaptada al vehículo y a las características de tu suministro eléctrico.